viernes, 5 de agosto de 2011

CAPÍTULO 36 - AGUANTAR Y CALLAR..






- Es cierto, estás ardiendo de fiebre.. - Dijo mientras le tocaba la frente.
- Te dije que no te apresurases e intentases relajarte, ¿recuerdas?.
- Si, Jessi. Te juro que no me he movido e incluso intenté estar tranquilo, pero.. No me encuentro nada bien. - Dijo entre lloros.
- Será mejor que te ayude a que te encuentres mejor. - Dijo mientras clavaba una larga ahuja en su vejiga y extraía un poco de líquido.
- Tienes suerte de que tenga prisa.. Sino aún esperarías un buen rato. - Dijo mientras le daba un golpecito en el bajo vientre.
El contuvo el grito haciendo un esfuerzo mientras la miraba aterrado.
- Jessi, por Dios. No me asustes mas de lo que ya estoy. ¿Porque tienes prisa?. ¿Que sucede?. - Dijo mientras miraba con aprensión la larga ahuja a punto de volver a clavarse en su vientre.
- Tengo que prepararte, esto ya se acabó. - Dijo mientras le acariciaba los cabellos y cogía de nuevo la ahuja.
- Muchas gracias por decírmelo, Jessi. Significa mucho para mí. - Dijo mientras la miraba sombrío.
- ¿Podrías decirme, por favor, como será?. ¿Como piensas acabar conmigo?. ¿Sufriré mucho?. - Dijo mientras sus ojos se anegaban de lágrimas.
- Vamos, intenta estar tranquilo. En un momento habré terminado. - Dijo mientras pasaba una larga tabla por debajo de sus paletillas, y le añadía sendas argollas.
- Claro que si, Jessi. Tengo que intentar estar tranquilo mientras me encadenas por las muñecas a un largo tablón. - Dijo abatido.
- Y ahora lo mas difícil.. Tengo que soltarte de la cama.. Ten por seguro que disfrutaré con cada vuelta de la cadena, con cada enganche, con cada pequeño desgarro que sufras en tu piel.. Así debe ser.. - Dijo mientras le sonreía.
- Y otra cosa.. - Dijo mientras daba un fuerte tirón a las cadenas de sus muslos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor casi al borde del desmayo.
- No me interrumpas. - Dijo mientras le miraba seria.
- Perdóname, Jessi. No pretendía molestarte. - Dijo entre sollozos.
- Ni se te ocurra suplicar por un calmante, por que me detenga, ni por un segundo de respiro. Porque no los tendrás. A partir de ahora te toca aguantar y callar.. - Dijo mientras le miraba seria.
- Lo intentaré, Jessi. Perdona si te he molestado, te juro que no fue con mala intención. - Dijo decaído.
- No te preocupes, nada hay que puedas hacer para molestarme.. Es mas, te garantizo que si una parte de tu cuerpo me intenta entorpecer acabará tirada junto a tus pies. - Dijo riéndose.
Ella cogió unos alicates y comenzó a abrir la primera argolla que estaba trenzada en su piel.
El intentó por todos los medios no chillar, sin resultado.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor, mientras su piel se desgarraba al desprenderse de la cadena.
- Vamos, si apenas estoy empezando.. Vas a acabar totalmente desconocido, ya lo verás. - Dijo riéndose.
El miró con horror la pequeña herida que había dejado la cadena al desprenderse y se echó a llorar desconsoladamente.
Temblaba y se retorcía de dolor mientras ella iba tirando poco a poco de la cadena, muy lentamente para extraerla cuando estaba situada bajo una capa profunda de la piel, y dando un fuerte tirón cuando estaba superficial.
- Vamos, deja ya de llorar.. Se van a creer todos que eres muy blandito y que no aguantas nada.. Intenta aguantar y comportarte.. Te estás portando como si fueses de algodón..
- Mira que eres blandito. - Dijo riéndose mientras le daba un fuerte tirón a la cadena que le mantenía sujeto al somier.
- Jessi, por favor.. Déjame descansar tan solo un minuto, por favor. Por favor.. - Suplicó lloroso.
- ¿Que te había dicho?. - Dijo mientras le miraba seria y abría otra argolla que atravesaba su piel.
- Lo siento mucho, Jessi. Intentaré no molestarte mas. - Dijo en un hilo de voz mientras intentaba no chillar.
- Me parece muy bien. - Dijo mientras ponía en marcha el taladro.
El la miró horrorizado y trató de forcejear al verla acercarse con el taladro encendido, desgarrando su piel.
- Ni lo vas a notar, ya lo verás. - Dijo riéndose mientras atravesaba la herida de su hombro y el tablón.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor antes de perder el sentido.
Cuando volvió en si, le había quitado las cadenas y le estaba sujetando al tablón.
- Tienes mucha suerte.. Estás tan débil que si llego a continuar mucho rato este habría sido tu final. Pero no.. las cosas buenas siempre se hacen esperar.
- Te has ganado un pequeño descanso y un viaje al país de los sueños.. - Dijo riéndose.
- Eso si, no te aseguro de que al despertar conserves tu cuerpo tal cual está ahora.. Cuantas menos extremidades tengas, menos trabajo tendrá que hacer tu maltrecho corazón. - Dijo mientras le acariciaba el pecho.
- Dios mío, Jessi. Te juro que a mi corazón no le pasa nada. Por lo que mas quieras, díme que solo bromeabas.. Por favor, por favor.. - Suplicó aterrado.
- Cálmate, no te conviene estresarte.. ¿No querrás sobrecargar de trabajo a tu corazón, verdad?. - Dijo mientras preparaba una jeringuilla.
- No, Jessi. Tienes razón. ¿Porque iba a estar asustado?. ¿Quién no lo estaría en semejantes circunstancias?. Es lo mas normal del mundo que me digas que quizás cuando despierte, ya me hayas amputado alguna otra parte de mi cuerpo.. - Dijo mientras se le quebraba la voz.
Ella cogió la jeringuilla y se le acercó sonriente, el la miró con horror.
- Dios mío, Jessi. No me hagas esto, por favor. Otra vez, no. Por favor, permíteme que esté despierto. Por favor.. - Dijo mientras la miraba aterrado.
- Calma.. No tienes de que preocuparte.. Vamos tranquilo.. - Dijo mientras le empezaba a inyectar y el líquido iba entrando poco a poco en sus venas.
- Jessi.. No, por favor.. No.. - Dijo entre sollozos, mientras la empezaba a mirar con ojos vidriosos.
- Vamos.. No hagas un drama de esto. Tan solo vas a dormir unas horas.. - Dijo mientras le ayudaba a apoyar la cabeza en la tabla y la fijaba con cinta de embalar.
- Jessi. Díme que no vas a coger ningún otro souvenir. Por favor. Tan solo eso.
- ¿Un souvenir?. ¿Acaso se te apetece convertirte en un conjunto de souvenirs?. - Dijo mientras le iba atando a la tabla con cinta de embalar.
- Es que.. has atado otra vez mi cabeza.. Como la otra vez.. Y.. Y yo.. - Sollozó aterrado.
- Vamos, no me montes otra escena.. Y tranquilo, pronto habré acabado. - Dijo mientras se le acercaba con el largo tubo en la mano.
- El tubo, no, por favor. Jessi, beberé lo que quieras. No tendrás que decírmelo dos veces. Por favor, Jessi. - Suplicó asustado.
- Por favor, el tubo no. Por favor, me hace mucho daño. Dijiste que ya no podía digerir alimentos.. Lo dijiste. - Dijo entre lloros.
- Y no puedes.. Te falta la mayor parte del intestino.. Y ahora vale de charlas inútiles y abre bien la boca.
- Jessi.. Jessi.. Por favor. Por favor. No me hagas esto. - Dijo entre lloros.
Ella cogió una linterna y miró su irritada garganta, aun tenía las huellas de haber llevado el tubo demasiado rato puesto, de las pinzas que había llevado clavadas y de diversos instrumentos.
Mojó el tubo en alcohol y se lo empezó a meter muy despacio.
- No.. no.. no.. - Lloró asustado.
- Vamos.. Intenta tragar deprisa o lo vas a pasar realmente mal. - Dijo mientras seguía jugando con el tubo metiendo y sacando un poco de cada vez sin avanzar realmente.
- Ahhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras la miraba con ojos suplicantes.
- Lo ves.. Te estaba haciendo falta ya el tubo. Si hasta te cambió el color.. - Dijo riéndose mientras le veía hacer esfuerzos para respirar.
El sollozaba aterrado mientras la miraba con ojos suplicantes.
- Mmmmmmmmm. - Suplicó aun mas asustado.
- Espero que por tu bien no sea necesario usar el tubo.. Prefiero usar una solución menos drástica, pero si finalmente lo tengo que usar. Que sepas que será una de las imágenes mas vistas en youtube durante años.. Nadie ha hecho nunca algo así. Serías famoso de la noche a la mañana..
El la miró aterrado y palideció antes de desmayarse.
Ella le introdujo el resto del tubo y lo fijo para que no se moviese.
Cuando abrió los ojos le había cubierto con una sabana limpia, y le estaba metiendo en una bolsa para cadáveres.
El intentó moverse, pero estaba fuertemente atado y nada podía mover..
Intentó chillar, para avisarla de que estaba bien, pero ella no le prestaba atención y seguía cerrando la bolsa sin inmutarse.
Lloró, forcejeó e intento chillar sin resultado, pero apenas si podía moverse, y nadie parecía mirarle, tan solo oía su voz lejana golpeando su cabeza, abrumándole con nuevas exigencias. Haciéndole daño de nuevo. Mientras la bolsa se iba cerrando poco a poco, eslabón a eslabón, hasta casi terminar de cerrarse la cremallera.
Dios mío, Jessi. ¿Es que acaso no ves que sigo vivo?. Mírame por favor.. Tócame. Escucha mi corazón, por lo que mas quieras..
Estoy vivo. No se lo que ha podido ocurrirme, pero te juro que sigo vivo. Por Dios, mírame, por favor..
Estoy vivo.. Estoy vivo.. Maldita sea.. Estoy bien.. No me puedes hacer esto. Por Dios mirame.. Te juro que estoy bien..
No me pasa nada.. Jessi, por Dios.. Asegúrate de que estoy vivo. Tu tienes que saber que no he muerto..
Todo fue por aquella maldita inyección. Me encuentro muy mal pero te juro que sigo vivo.
Sus ojos se cubrieron de lágrimas mientras la miraba fuera de si.
Por mas que lo intentaba no lograba realizar ningún movimiento y apenas si podía fijar la mirada en lo que estaba sucediendo.
Dios mío.. Sigo vivo, por favor. Asegúrate de nuevo. Compruébalo por Dios. Te juro que estoy bien..
Ella seguía absorta en los preparativos, atando la bolsa a la altura de sus muñones para que la bolsa quedase mas ajustada.
Atando la bolsa a la altura de su cintura, para que no se abriese por el camino..
La cremallera continuaba subiendo.. Ya le llegaba a la altura del pecho.
Vio con horror que había posado un hacha sobre la mesa y que tenía restos de sangre y lloró desconsoladamente..
Dios.. Dios.. Por culpa de un maldito tubo que no me deja chillar ni tan siquiera emitir sonido alguno me va a enterrar vivo..
Maldita sea.. No puede ser tan difícil saber si alguien sigue vivo o no.. No es tan difícil acercarle un espejo a la nariz o escuchar su corazón, o tomarle la temperatura..
Maldita sea.. Algo tienes que hacer, Jessi.
Lo que sea menos esto.. Esto no, por Dios.. Estoy vivo.. Estoy vivo.. Mirame, por lo que mas quieras, mirame, por Dios..
Dios mio.. Es que ni siquiera tendré suerte en esto.. Si creé que ya he muerto, seguro que coge el hacha y empieza a despiezarme.. Estoy seguro.. Jamás arrojaría mi cadáver entero, ni nada con que me pudiesen identificarme.
No, ya desde el principio me lo dejó claro, cuando me borró todas las huellas dactilares, o mejor dicho me las extirpó..
Y tiene el hacha preparada.. Si tan solo cerrases la bolsa.. Sería tan dulce si pudiese asfixiarme.. Lo que sea, antes de que me desmiembres en vida..
Dios mío, sigo vivo.. Sigo vivo.. Por lo que mas quieras.. Sigo vivo..
Ella cerró la bolsa por completo aprisionando su cabeza contra el plástico.

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