domingo, 14 de agosto de 2011

CAPÍTULO 37 - ENTRE DELIRIOS..






El miró horrorizado el plástico que comprimía su cara y lloró amargamente.
Intentó coger aire sin conseguirlo y perdió el sentido..
Solo entonces abrió la bolsa, le acercó a la cara un trapo empapado en éter y abandonó la habitación.
En la cocina los chicos bebían unas cervezas charlando despreocupadamente, se levantaron al verla llegar.
- Ya os lo podéis llevar. - Dijo mientras señalaba la puerta de la habitación.
- Ahora mismo. - Dijeron mientras se dirigían a la puerta.
Un rato después.
- Procurad posarlo exactamente como está. Es importante que no varié la inclinación. - Dijo con seriedad.
- Descuide, se hará tal cual nos ha dicho.
Un rato después
Ella cerró la puerta de la cabaña y cruzó una vez mas el bosquecillo, junto a la carretera la esperaba Dennis con gesto de preocupación.
- Jessi. ¿Dónde prefieres viajar en el camión para comprobar que todo este en orden o te tomarás un descanso y vendrás conmigo en la limusina?.
- Creo que es una oferta muy tentadora.. Y bien pueden descansar unas horas sin mí.. Vámonos. - Dijo subiendo en la limusina.
- Sabia decisión, Jessi. - Dijo sonriendo.
- Toma Jessi, esto es para ti. Ya está aparcado, tal cual querías. - Dijo mientras le daba la documentación del coche.
- En tal caso ya podemos irnos.
- Claro, Jessi. Como quieras. - Dijo Dennis.
- Vámonos. - Dijo Dennis bajando un poco la mampara de la limusina.
Un rato después..
- Jessi.. Jessi. Jessi. Me tienes en ascuas. - Dijo Dennis sonriente.
- Bueno, me tienes en ascuas a mi y a todos los que estén viendo el streaming, estoy seguro.. Me muero de ganas por saber lo que vas a hacer ahora.
- Lo estaba viendo y no podía dar crédito a lo que veía.. Eres terrible.. - Dijo riéndose.
- Oh, vamos.. No exageres. Cualquiera habría hecho exactamente lo mismo. - Dijo mientras le guiñaba un ojo.
- Lo eres, Jessi. Realmente terrible. - Dijo riéndose.
- Vamos, solo un adelanto. Algo habrá que puedas decirme, ¿verdad?.
- Pues no. Se que estás impaciente por conocer lo que va ha suceder,  pero tendrás que esperar aun un par de horas. - Dijo riéndose.
- Jessi,  solo un pequeño avance. - Dijo mientras la miraba sonriente..
¿Un adelanto?.. Está bien. - Dijo sonriendo.
- Te garantizo que no va a tener ni un segundo de respiro y que no te despegarás del asiento suceda lo que suceda, porque no querrás perderte ni un segundo.
- Oh.. Te creo, Jessi. Se que será algo realmente terrible.. - Dijo pensativo.
- ¿Terrible?. ¿No querrás decir que será algo apasionante?. Y que te mueres de ganas de verlo.
- No, Jessi. Aun tiemblo al recordarlo. Fue terrible lo que le hiciste. Me dieron ganas de entrar en la habitación e intentar tranquilizarle, cogerle de la mano, hablarle.. No se, hacer algo. No le conozco ni por supuesto le aprecio, pero.. Nadie debería tener que pasar por eso nunca, al margen de lo que haya hecho.. - Dijo Dennis.
- Tienes un gran corazón y eres muy compasivo. Lo sé. - Dijo mientras le sonreía.
- Y no contenta con eso, aun te pareció poco y sacaste el hacha. Creía que ibas a matarle a sangre fría de un hachazo en la cabeza. Se me revolvió el estomago y tuve que levantarme y dar un paseo por la habitación.. No sabía que hacer.. Terrible, Jessi. Digas lo que digas, lo fue.
- Vaya, siento que lo hayas pasado tan mal. No creía que el streaming te fuese a afectar tanto. Quizás no sea buena idea que sigas viendo el desenlace.. - Dijo preocupada.
- Quizás tengas razón. La próxima vez lo mejor será que apagué el monitor y me ponga a hacer otra cosa. Pero.. Lo que no entiendo.. ¿Porque tanto odio?. ¿Porque tanta violencia..?. - Dijo Dennis
- La verdad es que se lo he hecho pasar realmente mal. Y eso es solo el principio.. Pero el se lo buscó.. Tiene que pagar por lo que hizo y lo hará, lo pagará hasta con la última gota de su sangre. Lo seguirá pagando mientras le quede un soplo de aire. - Dijo seria.
- Te entiendo, Jessi. Y se que lo pagará, si es que no lo ha pagado ya con creces. Pero Jessi. La próxima vez que vayas a hacerle algo así de fuerte, avísame antes para no verlo, por favor.
- Claro, Dennis. Te avisaré.  Pero.. ¿Tan terrible te pareció lo que le hice?. - Dijo sonriendo.
- Si, Jessi. No logro quitarme de la cabeza su mirada. Sus ojos desorbitados y cubiertos de lágrimas. Esa mirada de horror, mientras veía como poco a poco le encerrabas en la bolsa sin poder hacer ni decir nada..
- Creo que tendré pesadillas con esa mirada. Esa maldita mirada me perseguirá mientras viva, estoy seguro.. Tendría que haber hecho algo por el. -  Dijo Dennis preocupado.
- Vamos Dennis. ¿Que ibas ha hacer tu?. No está en tus manos tratar de salvarle.
- Lo se, Jessi. Pero justo en ese momento me dieron ganas hasta de comprar su vida. Se que es absurdo, pero justo en ese momento habría hecho lo que fuese para salvarle. No se si lograría sobrevivir, pero.. Siempre podría intentarse, ¿no?..
- No, sea cual sea el precio, no está en venta.
- Y ahora, creo que te está haciendo falta una buena copa de champagne. Pareces algo cansado.. - Dijo mientras le sonreía.
- Claro Jessi, nos vendrá bien una copa. Pero díme que al menos te lo pensarás. - Dijo Dennis preocupado.
- No hay nada que pensar. Ya tiene casi un pie en la tumba, y nadie logrará cambiar eso. - Dijo seria.
- Lo entiendo, Jessi. No insistiré mas.
- Pero tu no tienes porque verlo si no quieres, será algo fuerte. Y si luego dices que vas a recordar su mirada persiguiéndote, quizás fuese mejor que no le vieses.
- Se que no debería de verle, y que me preocuparé.. Pero.. Es superior a mi. No puedo perderme ni un segundo de lo que le suceda.
Un rato después..
- Es hora de parar de nuevo. - Dijo Jessica
- ¿Otra vez?. Casi estamos llegando. ¿No puedes dejarle permanecer despierto ni siquiera un par de minutos?. En veinte minutos como mucho habremos llegado.
- No. Es necesario que duerma. - Dijo bajando de nuevo la mampara de la limusina.
- Hay que parar de nuevo. - Dijo seria.
- Si, señora. Ahora mismo nos detenemos.
Ella se bajó de la limusina y caminó hacia el camión. Subió a la cabina, atravesó la portezuela y se dirigió a la caja del camión.
Bajó un poco la cremallera y le puso una inyección, el seguía inconsciente y completamente inmóvil, tanto que ni se inmutó.
Un rato después.
- Ya están instalados tal y como querías. - Dijo Dennis.
- En tal caso, voy a divertirme un rato.. Hace horas que no transmito, y eso no puede ser. - Dijo riéndose.
- Claro, Jessi. El streaming debe seguir.
Ella entró en la obscura habitación y le observó, parecía dormir plácidamente totalmente ajeno a lo que sucedía.
Abrió la bolsa y le encadenó a la mesa, tensando las cadenas con fuerza y asegurándose de que el tubo siguiese en su sitio.
- Hora de despertar. - Dijo riéndose mientras volcaba un cubo lleno de agua fría sobre el.
El la miró y  lloró asustado.
Dios mío.. ¿Como has podido hacerme esto?. Después de todo lo que ha pasado y aun sigo vivo, aun me harás sufrir, aun estoy en tus frías manos..
No tienes corazón, Jessi. Eso no se hace.. Me hiciste creer que.. Creí que no lo contaba. Creí que era el final. De entre todas las muertes horribles que se pueden tener, creo que esa es la peor.. Dios mío.. ¿Como has sido capaz de hacerme eso?. ¿Acaso tu frío corazón es de hielo?. Dios mío, Jessi. Jamás pensé que nadie fuese capaz de hacer semejante salvajada a otro ser humano.
- Vamos, deja ya de sollozar.. - Dijo mientras le clavaba una ahuja en la vejiga y extraía un poco de líquido para disminuir la presión.
Un líquido rojizo salió a borbotones.
- Estás casi listo.. Pero será mejor que te ayude un poco. - Dijo mientras le quitaba la pinza a la sonda y dejaba que se vaciase su vejiga, para volver a obstruir la sonda de nuevo.
El la miró con pavor, y lloró aterrado.
Dios mío, Jessi. Ni siquiera se lo que me estás haciendo.. Solo se que cada vez me encuentro peor. Siempre peor.. No me dejas ni un triste segundo de descanso. Ojalá supiese lo que estás haciendo conmigo. Si al menos supiese a que atenerme.
- Deja de llorar, no tienes de que preocuparte. - Dijo mientras vaciaba una botella a través del tubo y apretaba su vientre con fuerza.
El la miró con ojos vidriosos, se puso pálido y lloró.
- Ahora dejemos que la naturaleza siga su curso. - Dijo riéndose mientras le sacaba el oprimente tubo.
Esbozó una tímida sonrisa y la miró.
- Dios mío, Jessi. Dios mío.. No sabes cuanto deseaba que me quitases el tubo. - Balbuceó preocupado.
- Gracias, gracias, gracias por quitarme el tubo, Jessi. Muchísimas gracias. - Dijo preocupado.
- Oh, Jessi. Ha sido horrible. Prométeme que no me vas a volver a hacer eso nunca. Por favor. - Suspiró preocupado.
- Mátame o has conmigo lo que sea, pero no me vuelvas a meter en una bolsa, por favor.
- ¿En una bolsa?. Creo que tienes demasiada fiebre como para saber lo que dices.. - Dijo riéndose.
- Jessi, por favor. No juegues mas conmigo. Sabes que  lo que digo es cierto. Estuve al borde de la muerte y tu lo sabes. - Dijo con amargura.
- La fiebre te hace delirar. Quizás debería de bajarte la temperatura. Te está haciendo falta refrescarte un poco. - Dijo riéndose.
- Jessi, por favor.. Me encuentro muy mal, no me hagas mas daño, por favor.
- Calma, no tienes de que preocuparte.. Verás como en un rato estás mucho mas fresquito. - Dijo riéndose.
Ella abrió la nevera y sacó una botella de agua casi helada.
- Jessi, por favor. - Suplicó aterrado.
- Creo que servirá. - Dijo mientras cargaba la jeringuilla con el agua y se le acercaba.
- Calma, apenas si lo vas a notar. - Dijo mientras clavaba la larga ahuja en su riñón.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras palidecía aun mas.
- Verás como te refresca. - Dijo mientras inyectaba el agua helada en su riñón y cargaba de nuevo la jeringuilla.
El la miró horrorizado sin poder dejar de llorar.
- No por favor. Por favor, Jessi. No me hagas esto, por favor.
- Debes estar fresco, no podemos consentir que un poco de fiebre nos arruine la diversión, ¿verdad?. - Dijo riéndose.
- Por favor, por favor, por favor.. - Suplicó asustado.
- Vamos en un rato te encontrarás mucho mejor, ya lo verás. - Dijo sonriendo.
- Jessi, por favor.. Por lo que mas quieras.. ¿Porque me haces esto?. No me hagas mas daño. Por favor. ¿Acaso no ves lo mal que me encuentro ya?. Ten un poco de compasión de mi. Por favor, por favor. Jessi, por favor.. - Suplicó entre lloros.   

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