domingo, 17 de abril de 2011

CAPÍTULO 25 - UN BUEN ESCARMIENTO..






Una a una las falanges de su mano izquierda se fueron rompiendo con la ayuda del cascanueces.
El era incapaz de mover ningún dedo de su mano izquierda, tenía los ojos rojos, y la boca ensangrentada, cuando ella se detuvo y le miró.
- Se ve que no tienes demasiadas ganas de comportarte como debes.
- Si no dejas de quejarte, me veré obligada a usar algo mucho menos suave para que mantengas tu boca cerrada o al menos estés en silencio. Espero que ahora si te haya quedado claro.
El resto de tu muñeca esperará unas horas. - Dijo mientras la esposaba al larguero con brusquedad.
El aulló de dolor antes de desmayarse.
- Sigamos. - Dijo mientras cogía su muñeca derecha y la ataba con delicadeza al larguero de la cama.
- No.. Ahhhhhhhhhh. - Balbuceó aterrado.
- Vamos, no me montes una escena que apenas te he tocado..
“Jessi, por favor.. ¿Que te he hecho yo?. No se me ocurre ningún motivo por el que otra persona tratase así a uno de sus semejantes. Con tanto desprecio, sin mostrar el menor ápice de compasión. Me quejaba de Doug, pero.. Tu eres mucho peor que el. No lo entiendo.. En otro tiempo fuimos mucho mas que amigos, como es posible que de todo aquello ya no quede nada. No solo eso, ni tan siquiera me tratas como a una persona normal..”
“Oh, Jessi.. Cuanto me gustaría que recapacitases y te detuvieses. Aún estamos a tiempo, sino de intentar tener algo en común. Al menos si de irnos cada uno por nuestro lado y tratar de continuar con nuestras vidas..”
“ Se que es imposible, pero.. si te detuvieses aquí aún saldría con vida.. Con secuelas difíciles de explicar, pero vivo..”
- Vamos a adelantar trabajo.. - Dijo mientras cogía su dedo pulgar de la mano derecha y lo situaba dentro de una pesada mordaza de bordes afilados.
El la miró horrorizado y trató de decirle algo, pero las pinzas se clavaron en su maltrecha garganta y tuvo que desistir de su idea y contentarse con abrir la boca y sollozar.
- Verás que divertido es esto. - Dijo mientras giraba poco a poco la manivela oprimiendo su dedo entre ambas piezas de metal.
El chilló aterrado mientras su dedo se rompía y ella seguía aplastando sus huesos fracturados.
- No dejas de interrumpirme y eso no puede ser. - Dijo mientras sacaba de su boca una de las pinzas, para volverla a poner de canto, una pala a cada lado de su mandíbula y el centro posado sobre su encía, de tal forma que cuando cerrase la boca, se la incrustaría por completo en la encía.
- Mmmmmmm. - Chilló asustado, mientras la miraba con ojos suplicantes.
Ella colocó la otra pinza en su mandíbula derecha de la misma forma y volvió a coger la palanca de la mordaza.
- Solo te lo diré una vez. Si me vuelves a interrumpir, te trataré con mas dureza. ¿Ha quedado claro?.
La palanca giró poco a poco, y con un último crujido el hueso de su dedo pulgar se partió cual hoja seca.
El aulló de dolor y no pudo evitar clavarse el borde de las pinzas en sus destrozadas encías y los extremos en su garganta.
- Se ve que necesitas un buen escarmiento. Y te lo voy a dar.
“ Dios.. dios.. dios.. ¿Un buen escarmiento?. ¿Y lo que me ha hecho hasta ahora que fue?. Dios.. Tengo miedo.. No se que es lo que pretende hacerme.. Pero.. Si ella lo llama un buen escarmiento, es para encomendarse al diablo o inclusive a Jack el Destripador antes que a sus delicadas manitas..”
- Me harté de tantos gritos inútiles. - Dijo mientras se iba dando un portazo.
El lloraba aterrado, cuando ella volvió ocultando un objeto a su espalda.
- Trata de estarte muy quieto, porque esto no lo he hecho nunca y no quisiera hacerte mas daño que el preciso.
El asintió con la cabeza visiblemente nervioso.
Ella le empezó a introducir un grueso tubo por la boca y dejo que resbalase por su maltrecha garganta, cada vez mas y mas abajo. Creo que ya ha llegado a su sitio. - Dijo mientras le sacaba ambas pinzas de la boca.
El tosió aterrado e intentó balbucear, pero solo consiguió que saliese de su boca un grito gutural.
- Si creo que está en su sitio.. - Dijo volviendo a colocar ambas pinzas, cuidando de no aplastar el tubo.
- Probemoslo. - Dijo mientras ponía su dedo corazón en la mordaza y comenzaba a aplastarlo.
Un grito apagado salió de su garganta, mientras se echaba a llorar.
Una ultima vuelta a la manivela y su hueso crujió antes de romperse saliendo varios fragmentos al exterior.
Entonces vio con horror que había un grueso alambre calentando sobre el hornillo y se estremeció.
- Muy bien, ahora muy quieto y en un momento habré terminado. Como te muevas y me rompas el tubo te lo haré tragar.
El miró con aprensión el alambre casi al rojo que ella introducía en su garganta a través del tubo.
De pronto un dolor lacerante le atravesó la garganta y se desmayó.
Cuando volvió en si, no tenía las pinzas ni el tubo y ella había cerrado la ventana.
- Arrggggggggg - Jessi, intentó decir, pero no pudo articular ninguna palabra.
Entonces lo comprendió todo y se echó a llorar aterrado.
- Argggggggg - Intentando hablar, de nuevo sin resultado.
“ Dios mío.. Eso pretendías.. Dejarme completamente mudo. No se si llegaré a recuperar la voz, pero algo me dice que moriré antes de saber si las lesiones que has provocado son temporales o irreversibles.”
- No te preocupes, si necesitas decirme algo, te bastará con escribirlo. - Dijo mientras le miraba sonriente y agarraba su dedo anular.
El la miró con tristeza y bajó la cabeza.
“Claro que si, Jessi. Con ambas muñecas rotas y ningún dedo sano. Seguro que escribiré de maravilla. Dudo mucho que siquiera pudiese tocar las teclas de un pc. Ni siquiera la pantalla táctil de un móvil. Las yemas de mis dedos hace días que están destrozadas. Muchas gracias, Jessi. Por no dejarme ni siquiera despedirme de ti. Ya nunca podré decirte nada. Ni a ti, ni a nadie..”
Su último dedo sano crujió antes de romperse al ser aplastado con la mordaza, pero ella continuó apretando la manivela hasta aplastar el hueso aún mas.
- Vaya.. Hay que ver que rojos tienes los ojos. Será mejor que les eche un poco de colirio, no quisiera que cogieses una infección.
El movió la cabeza de un lado a otro negándose y dando cabezazos con todas sus fuerzas a la almohada.
“ Por lo que mas quieras, Jessi. Ponme cuantas vendas quieras, pero no me eches de nuevo ese maldito colirio. No me gustaría dejar este mundo mudo, y encima totalmente ciego. No puedes hacerme eso..”
- Tranquilo y deja de moverte. - Dijo mientras se le acercaba y se sentaba sobre su pecho.
- Hoy no entiendes las cosas, es una auténtica pena.
- No me has dejado otro remedio, lo siento por ti. - Dijo mientras posaba el frasco del colirio y cogía el eter.
- No te lo mereces, pero te haré dormir un rato, al menos hasta que estés listo.
El la miró horrorizado mientras intentaba en vano apartar la cabeza de la mascarilla impregnada en eter.
“Dios mio.. si va ha hacer lo que pienso que hará. Que no vuelva a despertarme. Por favor.. Por favor.. Acaba conmigo de una vez..”
Poco a poco se fue quedando sin sentido, mientras miraba el techo y deseaba con todas sus fuerzas no tener que volver a despertarse.
Lentamente su maltrecho cuerpo se fue relajando, hasta que quedó totalmente sin sentido y su respiración se hizo lenta y pausada.
Ella le echó el colirio en ambos ojos, tras lo cual se los vendó con cuidado y salió de la habitación.
Joder.. ¿Que rayos le estará haciendo?. Chilla como si le estuviese matando.. Sea lo que sea que le esté haciendo no me gustaría tener nada que ver con ello. Divertirme un rato a su costa, aún cuando fuese con dureza es reprobable pero está bien...
Pero de lo que yo le hice a lo que ella ya hizo y lo que probablemente esté haciendo.. Uf.. A estas alturas creo que habría sido mejor que me hubiese ido en mitad de la ventisca. Si antes era difícil sacar el coche, ahora estoy por asegurar que será totalmente imposible.. Y claro, como además nadie sabe que estoy aquí salvo mis compañeros de apuesta.. ¿Compañeros?. Bueno, se podrían definir así, pero no conozco a ninguno personalmente, ni tan siquiera he cruzado un par de palabras con ellos. Simplemente hemos pujado juntos, y yo gané.. A estas alturas preferiría estar en mi casa viendo el streaming sin tener que preocuparme de nada, y que fuese otro el que estuviese aquí. ¿Porqué he tenido que ganar?. Después de ganarles, pagar el precio y casi echarlo todo a perder. No creo que estén demasiado contentos conmigo.. Sé que son capaces de cualquier cosa con tal de ver satisfechos sus mas oscuros deseos. Les importa bien poco traspasar cuantos limítes se les pongan por delante. Imposible pedirles ayuda. Se reirían de mi. ¿Y ella?. Peor aún, seguro que sigue cabreada conmigo por casi haberle roto su “juguete”. Un par de minutos mas que hubiese tardado en llegar y el ya no estaría vivo. Mierda.. Aquí vuelve de nuevo..
Doug temblaba asustado cuando la escucho llegar.
La puerta chirrió al abrirse produciendo un gran estrepito en el silencio de la noche.
- ¿Has descansado o prefieres seguir ahí?.
- Hola, Jessi. He descansado muy bien, gracias. - Mintió sin demasiada convicción.
- Me alegro de que estés tan a gusto. - Dijo riéndose.
¿A gusto?. Francamente no se me ocurre absolutamente ningún otro lugar en el que pudiese haber estado mas incómodo.. Pero será mejor que no trate de cabrearla de nuevo. No tengo ni idea de hasta donde estaría dispuesta a llegar, ni la menor gana de saberlo..
- Quizás deberías seguir ahí otro rato ya que están tan cómodo.
- Como quieras, Jessi. - Dijo mientras miraba al suelo e intentaba disimular su enfado.
Mierda.. Seguro que después de una respuesta tan estúpida me deja aquí. Y con razón.. Pero estoy tan cansado que no se me ocurrió nada lo bastante inteligente que decirle.. Si seré estúpido..
- Sal de ahí. Vamos.
Menos mal.. Ya casi no aguantaba mas en este infecto ahujero..
- Claro, Jessi. Voy.
De nuevo volvemos a la misma habitación en que todo comenzó.. De nuevo le veré. Lo que no se es en que condiciones se encontrará. Pero, debo hacer lo posible por intentar disimular mi asombro y haya hecho lo que sea, tratar de no correr al inodoro a soltar la primera papilla.. No. De ninguna manera debo de parecer todo lo fuerte, firme y seguro que sea capaz de aparentar.. No puedo dejar que de ninguna forma sepa la verdad. Eso sería mi final.. Como demuestre la menor flaqueza estoy acabado.

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