viernes, 1 de junio de 2012

CAPÍTULO 67 - VALIOSO REGALO..







Claro. Lo mejor.
Pero.. ¿Lo mejor para quién?..
Cálmate Dennis..
Ella volverá. Sabes que volverá. 
Tan solo está un poco enfadada.
Quizás cansada. 
Si, es cierto. Ha trabajado mucho. 
Debe de estar agotada.
Y yo. Como soy un imbécil. 
En lugar de intentar ayudarla. ¿Que es lo que he hecho?. Reprocharle su comportamiento. E incluso, exigirle explicaciones..
Definitivamente. Tiene mucha paciencia. 
Cualquier otra persona me hubiese mandado al carajo y no se hubiese molestado siquiera en despedirse de mi.
Oh, Jessi. 
Ojalá solo hayas salido a tomar el aire y vuelvas pronto.
Tienes que volver..
A estas alturas no se que haría si tu no estás..
Mierda.. 
Soy gilipollas..
¿Porqué he tenido que cabrearte?.
Lo último que se me apetece hacer ahora es encargarme de todo.
Y sin embargo. Si yo no lo hago nadie mas lo hará.
En fin. Será mejor que vaya a ver como se encuentra. 
A fin de cuentas, lo peor que puede suceder es que lo encuentre muerto. Y en ese caso no tendría nada de lo que preocuparme.
Un rato después.
Dennis abrió la puerta del sótano. 
Bajó las escaleras y giró la llave, la puerta se abrió con un crujido.
Unos sollozos apagados sonaron en la penumbra de la habitación.
Dennis encendió todas las luces y miró por todas partes para ver de donde procedía la fuente del sonido. Sin el menor resultado.
De pronto abrió la puerta del pequeño trastero anexo y encontró el ataúd completamente cerrado.
Joder, tiene bemoles la cosa.
Creía que cuanto menos le habría permitido abandonar el ataúd y una cierta libertad de movimientos.
Pero se ve que no..
Dennis abrió la tapa del ataúd y se le quedó mirando como hipnotizado.
Joder.. Es increíble. Jamás pensé que Jessica tuviera los huevos de tratarle así.
Con razón me aseguro que no tendría el menor problema con el.
Como para darme problemas. Imposible. 
Ahora entiendo que dijeses que no se opondría.
No te joroba. Como para oponerse..
¿Quién podría oponerse sin poder realizar el menor movimiento?.
- Jessi. Jessi. Jessi. Gracias. Muchísimas gracias por dejar que entre un poco de aire en el ataúd. Te lo agradezco muchísimo. - Musitó entre sollozos mientras intentaba parpadear para acostumbrarse a la luz cegadora que iluminaba la estancia.
- Por favor. Por favor. Por favor. Jessi. ¿Puedes darme un sorbo de agua?. Por favor. Solo un poco de agua. - Suplicó preocupado mientras la buscaba con la mirada, aun parpadeando.
De pronto le vió y chilló aterrado.
- Ahhhhhhhhhhhhhh. - Chilló asustado sin poder dar crédito a lo que veía.
- Jessica. Jessica. Jessica. Ven, por favor. Ven. - Suplicó una y otra vez sin dejar de chillar histérico.
- ¿Quién?. ¿Quién es?. ¿Quién es usted y que hace aquí?. - Preguntó preocupado.
- Jessica. Jessica. Jessica.. - Chilló ya casi sin aliento mientras le miraba aterrado e incapaz de reaccionar.
Dennis le miró y golpeó varias veces la espuma de poliuretano que cubría su cuerpo, cada vez con mas energía.
Esto no va a ceder haga lo que haga, es imposible que logre liberarse por su cuenta.
Hay que ver lo bien que me conoces, Jessi.
Estoy seguro de que preparaste cada detalle minuciosamente pensando solo en lo que me gustaría encontrar.
Sabías que si le veía tan frágil e indefenso no podría resistirme a jugar.
¿Quién podría desperdiciar un regalo que le han preparado con tanta ilusión, con tanto cariño?..
No me lo puedo creer. 
No hay nadie que me conozca mejor que tu.
Sabías que verle así era lo único que podría hacerme reaccionar.
Que no resistiría la tentación de jugar un rato..
La emoción se apodera de mí..
Por primera vez desde hace varios días estoy ilusionado y con ganas de divertirme..
Oh, Jessi.. Jessi.. - Suspiró Dennis.
Dennis cortó un trozo de cinta de embalar y le amordazó cuidadosamente como si temiese estropear un regalo demasiado valioso.
Doug le miró aterrado, e intentó con todas sus fuerzas moverse.
- Mmmmmmmm. - Gimoteó aterrado mientras las primeras lágrimas rodaban por sus mejillas.
Oh, Jessi.. Jessi.. - Suspiró Dennis.
Es un regalo tan delicioso. Tan perfecto..
Dennis cogió una gasa y seco sus ojos cuidadosamente como si temiese hacerle daño.
Después los cubrió con una gasa seca y pegó un trozo de cinta de embalaje sobre ella.
- Mmmmmmmmmmm. - Chilló Doug aterrado mientras veía como se rompía su único vínculo con el exterior.
- Mmmmmmmmmmm. - Chilló de nuevo aun mas asustado.
De pronto escuchó cerrarse la tapa del ataúd.
Luego escuchó sus pasos alejándose y lloró desconsolodamente.
Jessi.. Jessi.. Jessi..
No puedes haberte ido y dejarme solo.
No. No puede ser. Tienes que volver.
Me da igual si no me sacas de aquí..
Me da igual si me vuelves a meter en la sucia leñera..
Me da igual si me quieres sumergir un rato en la bañera..
Lo que quieras hacer estará bien. 
Solo tienes que volver..
Maldita sea. No puedes haberte ido y dejarme con el..
Mierda.. 
Ni siquiera se quién es el.
Pero no hace falta ser demasiado inteligente como para saber lo que pretenderá hacer conmigo.
Seguro que es otro de los apostantes..
A saber cuanto le has cobrado por poder abusar de mi..
No lo quiero ni pensar..
Solo de pensar en lo que yo sería capaz de hacer con alguien tan indefenso, como lo estoy yo ahora, se me revuelve el estómago..
El problema es que ahora no seré yo quién disfrute..
Ahora soy un triste muñequito llorón en manos de..
Mierda.. 
¿En manos de quién?.
Mierda.. 
A saber lo que ha comprado..
No quiero ni pensar en lo que querrá hacer conmigo.
A estas alturas hubiese preferido que me hubiese dado un buen bofetón y me hiciese callar.
Al menos así sabría a lo que debo atenerme..
Ni siquiera me habló..
Maldita sea mi suerte. 
Ni siquiera se molestó apenas ni en tocarme ni en hablarme..
Joder..
Eso es lo peor..
No saber que es lo que pretenderá hacer conmigo.
Si por lo menos me lo hubieses explicado..
¿Tan difícil era decirme que me habías?..
Mierda.. 
Ni siquiera se lo que has hecho conmigo.

viernes, 18 de mayo de 2012

CAPÍTULO 66 - VACACIONES..






Dennis cayó al suelo de rodillas y se hizo un ovillo mientras no dejaba de llorar.
- Lo intenté.. Lo intenté.. - Balbucía Dennis entre lloros.
- Te lo pedí una y otra vez. Ya no sabía que hacer para intentar detener semejante barbarie. Mierda.. - Sollozaba Dennis.
- Te lo supliqué, no una, ni dos, ni siquiera tres veces.. Te lo supliqué miles de veces y tu pasaste de mí. - Balbuceaba Dennis entre sollozos.
- Joder, Jessi. Joder.. Joder.. - Maldecía Dennis sin dejar de llorar.
- Tendría que haber insistido mas. 

Joder.. joder.. 
Ojalá hubise podido hacer algo por el.. 
Maldita sea.. 
Esa miraba me perseguirá toda la vida..
- Soy un gilipollas.. ¿Porqué carajo no me levanté y me puse a aporrear la puerta hasta que me abriese?. 
Mierda.. Mierda..
- Jessi, maldita sea. Coge el teléfono de una puta vez.. - Chilló Dennis mientras la llamaba una y otra vez furioso.
Soy idiota.. 
¿A quién pretendo engañar?. A estas alturas que mas dará que hable contigo o te mande al carajo. El está muerto y yo ni siquiera moví un dedo para intentar ayudarle.. 
Mierda..
Su mirada. Esa mirada tan penetrante.. 
No logro quitarme de la cabeza sus ojos..
Joder.. Joder..
Me parte el alma cuando lo recuerdo..
Ni siquiera cuando apenas respiraba y estaba claro que no duraría ni una hora le dejó de torturar. Y para colmo, el pobre estuvo consciente hasta el final..
Es increíble que haya aguantado tanto tiempo.
- Está decidido.. Si vuelve a haber otro streaming, suceda  lo que suceda y sea donde sea no lo veré ni loco..
Tengo que tranquilizarme.. 
Puedo hacerlo.. 
Se que puedo hacerlo.. - Suspiró Dennis preocupado.
- Joder, Jessi. ¿Porqué no me llamas de una maldita vez?. - Chilló Dennis cabreado.
Tan solo una llamada. Me gustaría tanto poder escuchar tu voz. No quisiera haberte decepcionado..
Y, sin embargo. Creo que tenía motivos mas que fundados para haberme enfadado contigo..
- Joder. Jessi. Te debo de haber dejado ya como veinte mensajes. Una de dos, o me mandas a la porra o me contestas..
No se.. No se.. 
Algo me dice que no te hará precisamente ilusión tanta insistencia.. Igual estoy siendo un poco pesado. Pero.. 
Tengo que saberlo..
Algo tiene que haber. Algún motivo que desconozco.
Me niego a creer que le hayas asesinado a sangre fría después de haberle torturado durante días sin tener un motivo mas que fundado para hacer lo que has hecho..
Y en ese caso. ¿Quién soy yo para contradecirte o pedirte explicaciones?.
- Me hace falta dormir. Seguro que por la mañana no me parecerá tan terrible..
- Si. Tan solo me hace falta tratar de dormir un poco. Es justo lo que necesito hacer ahora..
Horas después..
Jessica avanzó por el pasillo con rapidez como tantas otras veces, bajó las escaleras del sótano como siempre, observó la puerta cerrada y sonrió.
Luego abrió la puerta de al lado, entró en el pequeño cuartucho en que estaba el ataúd y escuchó atentamente.
El ataúd seguía en su sitio tal cual lo había dejado y Doug permanecía completamente sedado y totalmente ajeno a lo que le rodeaba.
Me encantaría ver tu cara de terror cuando abras los ojos y descubras con horror que no puedes realizar ningún movimiento.
No hace falta ser muy inteligente para que sepas lo que te espera.
Pero ya no está en mis manos cuanto te suceda.
Tu solo te lo has buscado.
Tantos días en este maldito sótano me han dejado agotada..
Demasiados días, incontables horas y maravillosos minutos disfrutando de cada segundo que pasé aquí..
Pero ya es hora de que me tome unas merecidas vacaciones.
Me lo merezco.
Y lo primero que haré será cambiar de número..
Estoy mas que harta de que Dennis me llame una y mil veces..
Lo que hubo entre nosotros se ha terminado y cada uno debe seguir su camino y trazar su propio destino.
Echó un último vistazo a la puerta cerrada.
Será mejor que no entre..
Porque o mucho me equivoco o pronto empezarás a descomponerte y no será demasiado agradable de ver..
Ahora ya no eres mi problema.
Jessica llamó a la puerta varias veces y un adormilado Dennis le contestó.
- ¿Que coño pasa ahora?. ¿Es que no puedo ni dormir un par de horas sin que nadie me moleste o que?. - Dijo Dennis enfadado.
- Soy yo. - Dijo Jessica mientras volvía sobre sus pasos enfadada.
- Jessi, cariño.. No sabía que eras tu. Perdóname, por favor. - Suplicó Dennis preocupado.
- No te preocupes. Se ve que acabas de despertar.. - Dijo mientras hacia una interminable pausa y le miraba seria.
- Jessi. No me tengas en ascuas.. Continúa, por favor. - Dijo Dennis mientras la miraba preocupado.
Mierda.. 
No parece demasiado contenta de verme..
No se puede haber enfadado tan solo porqué le mandé un par de mensajes, o quizás si.. 
No, seguro que solo está un poco cansada.
- Decía que, si no me interrumpes, y me dejas seguir. Podré decirte a que he venido. - Dijo cortante mientras le instaba a que se callase.
- Perdón. - Se disculpó preocupado.
- No me interrumpas mas o te quedarás sin saberlo. - Dijo mientras le miraba aún mas seria.
El asintió con la cabeza mientras intentaba no interrumpirla.
Joder, Jessi. ¿Como puedes ser así?. Necesito decirte tantas cosas..
Mil dudas corroen mi mente.
Y no me dejas ni hacer una simple pregunta.. 
Se ve que estás de muy buen humor..
- Decía que he dejado mi habitación recogida. Como sabes no me gusta viajar con un gran equipaje. Total que lo poco e imprescindible que he traído conmigo ya está en el coche. - Dijo mientras le miraba y caminaba hacia la puerta.
- ¿Te vas?. Pero.. ¿A que viene tanta prisa?. - Dijo mientras se levantaba y la cogía suavemente de la mano.
- Si. Debo irme ya. No quisiera perder el vuelo. Tal y como acordamos, tu porcentaje ya está ingresado en tu cuenta. Total que no tendrás ningún problema con ello. Puedes comprobarlo si quieres. - Dijo mientras le señalaba el macbook posado sobre el escritorio.
- No, Jessi. De veras que no. No tengo nada que comprobar. - Dijo mientras le sonreía.
- Otra cosa. La subasta ya ha empezado. Lo único que tienes que hacer es entregar el paquete al mejor postor y asunto terminado ó quizás se te apetezca jugar un poco.. - Dijo mientras le guiñaba
un ojo, y le sonreía.
- Aquí tienes. - Dijo mientras le sonreía, le entregaba una llave y hacía ademán de irse.
- Si, Jessi. Descuida, se hará tal y como dices. - Dijo mientras la miraba sorprendido.
- ¿Te vas ya?. ¿No puedo hacer nada para que cambies de idea?. No se, quizás podrías tomar el siguiente vuelo. - Inquirió Dennis preocupado.
- Es lo mejor y tu lo sabes. - Dijo mientras soltaba su mano y salía de la habitación.

viernes, 11 de mayo de 2012

CAPÍTULO 65 - YES.. YES.. YES..






He invertido demasiado tiempo en esto.

Como para permitir que ahora que estamos tan cerca del final. 
Lo estropees todo.
Y menos, exhalando tu último suspiro mientras permaneces desmayado..
Jessica cogió el taladro, le miró y sonrió.

Luego apretó el pulsador con fuerza antes de hundir la broca en su piel e introducirla cuidadosamente entre los huesos de su codo derecho.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras intentaba respirar presa del terror.
- Es todo un detalle que te hayas molestado en despertarte. - Dijo entre risas mientras posaba el taladro sobre la mesa.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras intentaba no perder el sentido.
- Por Dios. Jessi, por favor. - Suplicó casi sin aliento.

- Por favor. No me hagas esto, por favor. - Suplicó aterrado entre muecas de dolor.
- Por favor, por favor. Por lo que mas quieras. Me duele muchísimo. Por favor. Por favor. - Suplicó sin dejar de sollozar.
- Y mas que te va a doler. Acabas con mi paciencia una y otra vez. - Resopló enfadada.

- Deja ya de suplicar y comportate como un hombrecito. - Dijo mientras le miraba seria.
- Estoy mas que harta de aguantar tus estúpidos gimoteos. - Dijo mientras le obligaba a descender sobre la barra de acero haciendo que se empalase aún mas.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló una y otra vez mientras se la quedaba mirando con los ojos en blanco.
- Lo siento mucho, Jessi. Siento haberte enfadado. 
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Gimoteó asustado.
- Pero por favor. No me trates con tanto odio. Por Dios. No me hagas esto.. - Dijo lloroso mientras su cuerpo temblaba sin cesar.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor casi sin aliento.
- Intenta dejar de chillar tan fuerte o acabarás tus días con el trapo que tan bien conoces metido hasta la garganta. Y créeme si te digo que si te amordazo, tus pobres pulmones no lograrán llevar a cabo su función. Te ahogarías entre tus propios vómitos. Mientras tus pulmones se van llenando poco a poco encharcando sin remedio. No se si me comprendes. - Dijo mientras le guiñaba un ojo con malicia.
- Por favor. Por favor. Por favor. - Suplicó sin dejar de sollozar.
- ¿Que te sucede?. - Preguntó mientras le sonreía.
- Me duele mucho. Por favor. Por favor. Por favor. - Suplicó entre sonoros sollozos.
De pronto empezó a sonar insistentemente Yes, de LMFAO en su iPhone. Jessica canceló la llamada y le sonrió, no sin antes empujarle hacia la barra de acero.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras perdía de nuevo el sentido y volvía a sonar insistentemente su iPhone.
- Yes.. Yes.. Yes.. - Sonaba en su iPhone por tercera vez cuando contestó.
- ¿Si?. - Respondió con desgana.
- Jessi. Jessi. Jessi.. Ya voy por el tercer whisky y sigo sin digerir lo que pretendes hacer con el. - Tendré pesadillas el resto de mi vida. - Dijo Dennis con voz grave.
- Ya te lo avisé hace tiempo. He incluso colgué un aviso en la web e incremente el precio para tratar de disuadir a la mayoría de que lo viesen. - Dijo enfadada.
- Te lo dije. No lo veas, será fuerte. ¿Y que haces tu?. Encender el monitor. Joder, Dennis. Ponte a hacer otra cosa y piensa que es solo una película mas.
- No puedo, Jessi. Me siento responsable de el. ¿Acaso no ha sufrido ya bastante?. Se merece que le dejes tratar de sobrevivir o cuanto menos que le des una muerte compasiva. Por favor, Jessi. Hazlo por mi, por favor. - Suplicó Dennis preocupado.
- Pero bueno.. ¿Acaso te has vuelto gilipollas ó que?. ¿Le conoces acaso de algo?. ¿Ha hecho el algo por ti?. ¿Le debes algo?. ¿Porqué habrías de sentirte responsable de el?. Piénsalo, Dennis. Esto no tiene el menor sentido. - Replicó Jessica un poco enfadada.
El había recuperado la consciencia y lloraba sin poder dar crédito a lo que escuchaba.
- Jessi, por favor. No le hagas esto. No le tortures mas. Por favor. - Suplicó Dennis preocupado.
- Dennis solo te lo diré una vez. Deja de meterte en mis asuntos y no me toques mas los cojones. - Replicó enfadada mientras hacía una larga pausa.

- Quiero acabar con esto de una puñetera vez. Y ni tu ni nadie me lo va a impedir. - Dijo mientras le colgaba el teléfono furiosa.
- Y tu. Cállate de una vez. Estoy harta de escucharte. - Dijo mientras le clavaba de nuevo la ahuja a través de la herida de su vientre.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras temblaba y ponía los ojos en blanco.
Jessica cogió el taladro e hizo un pequeño orificio en la escayola que tenía en el interior de su vientre hasta que vio el extremo de la barra de acero aparecer.
- Yes.. Yes.. Yes.. - Sonó de nuevo su iPhone.
- Jessi. ¿Que has hecho?. ¿Como has podido hacerle eso?.. - Preguntó Dennis asustado.
- Se acabó, Dennis. No pienso volver a cogerte el teléfono. Deja ya de molestarme. - Dijo enfadada mientras le colgaba de nuevo.
El taladro arañó unos centímetros de la barra de acero, que lentamente empezó a penetrar en sus intestinos.
- Ahhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor sin llegar a recuperar la consciencia.
- Despierta de una jodida vez. - Dijo enfadada mientras le clavaba el taladro en la palma de la mano y la atravesaba.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras la miraba aterrado.
- Por favor. Por favor. Por favor.. - Dijo entre jadeos.
- Intenta relajarte. Vamos. Pronto te encontrarás mucho mejor. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
- Lo intento, Jessi. Pero es muy difícil. Me duele horrores. - Dijo entre jadeos.
- Jessi. No me encuentro nada bien. Ayúdame, por favor. Por favor. - Suplicó mientras intentaba respirar.
- Vamos.. En un rato te dolerá menos. No te preocupes. - Dijo mientras le acariciaba los cabellos con dulzura.
- ¿Me has puesto un calmante?. Dios mio, Jessi. Muchísimas gracias. Sabía que no podías ser tan cruel conmigo. - Dijo entre jadeos.
- Cof.. Cof.. Cof.. Cof.. - Tosió casi sin aliento mientras intentaba sonreír.
Si. Si. Un calmante.. También es una forma de verlo. El taladro terminará calmando tarde o temprano los dolores que sufres.
Ahora mismo, sin ir mas lejos, ha ayudado a que la barra de acero prosiga su camino sin apenas obstáculos.
Está por ver si atraviesa sus pulmones y te provoca la muerte casi instantánea o si simplemente los comprime y prosigue su camino.. -Quién sabe, quizás te rompa la traquea y mueras entre terribles estertores..
- Necesitabas que te ayudase un poco y eso he hecho. - Mintió mientras le sonreía con dulzura.
- Muchísimas gracias por todo, Jessi. Te abrazaría para agradecerte todo lo que estás haciendo por mi, pero estoy demasiado cansado como para moverme. - Dijo mientras la miraba con tristeza.
Se que no me has dado ningún calmante. No hace falta ser estúpido para saber la diferencia.
Además, cuando desperté aún goteaba sangre de la herida de mi vientre.
La taponaste pero, por mucho que lo intentes disimular cada vez estaré peor, y lo se.
- Jessi. ¿Te puedo pedir un último favor?. Por favor, Jessi. Por favor. - Suplicó entre toses.
- ¿Que quieres?. - Preguntó curiosa.
- Sabes que aunque quisiera no podría irme a ninguna parte. Y que no te molestaría, ni te lo pediría. Pero.. ¿Me dejarías por favor poder mover mis brazos por última vez?. - Suplicó entre toses mientras intentaba respirar.
- Por favor, Jessi. Estoy muy mareado y cada vez me cuesta mas esfuerzo conseguir respirar. Por favor, tan solo eso. Por favor. - Suplicó entre toses mientras la miraba preocupado.
- Claro que si. Dentro de un momento te dejaré libre. - Dijo mientras le sonreía.
Dios mio.. Ahí está otra vez tu maldita sonrisa de hielo.
- Por favor, Jessi. Estoy muy mal, por favor. Deja que mueva tan solo una mano, por favor. - Suplicó aterrado mientras jadeaba ya casi sin fuerzas.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras ponía de nuevo los ojos en blanco.
- Por favor.. - Suplicó casi sin energía mientras no dejaba de llorar.
- Me duele mucho, Jessi. Ayúdame, por favor. - Suplicó mientras temblaba agotado.
- Tranquilo. Vamos. Ya casi te ha hecho efecto el calmante. Aguanta solo un poco mas. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras se quedaba blanco como la cera.
- Te perdono, Jessi. Te perdono. Se que no es culpa tuya. - Dijo entre jadeos.

- Cuando me haya ido intenta ser todo lo feliz que puedas. - Dijo entre lágrimas mientras le sonreía sin aliento.
- No tengas tanta prisa en irte.. No estás tan mal como crees. Verás como pronto te encontrarás mucho mejor. - Mintió mientras le sonreía con dulzura.
- Lo se, Jessi. Pronto estaré bien. - Dijo entre toses mientras contraía la cara en una gran mueca de dolor.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras intentaba tomar aire sin resultado y un dolor atroz le atravesaba el costado.
De pronto puso los ojos en blanco y exhaló el último suspiro mientras la barra de acero atravesaba su corazón.
Jessica acercó el oído a su pecho escuchó el burbujeó de su sangre corriendo libre por su pecho y sonrió.


viernes, 27 de abril de 2012

CAPÍTULO 64 - DOLOR INFERNAL..







Y sin embargo, parece una imagen tan real..
Tan aterradoramente real, que daría lo que fuese por poder cerrar los ojos y que al volver a abrirlos hubiese desaparecido.
Dios mío. 
Haz que todo esto sea solo una estúpida ensoñación.
Es imposible que lo que estoy viendo sea real.
No me puede estar sucediendo esto a mi.
El sudaba copiosamente y apenas si podía respirar mientras intentaba aclarar una y otra vez la vista sin resultado.
Si por lo menos pudiese parpadear un par de veces, o cuanto menos lograr que mis lágrimas calmasen un poco mis doloridas retinas.
Algo tengo que poder hacer.
Dios mío.. 
Lo que sea, pero algo tengo que poder hacer por mi mismo.
No puede ser cierto.
Tengo que estar soñando.
Ojalá pudiera despertarme de esta maldita pesadilla.
Es imposible que lo que veo sea cierto..
Y sin embargo.. 
La imagen parece tan real, tan cercana..
Dios mío..
Mis ojos no me engañaban..
Es cierto. Lo que veo es real y nada de lo que haga podrá cambiarlo.
Mis ojos pueden no enfocar bien la imagen, mi pobre cabeza puede estar aturdida, sin duda que lo está y mucho. 
Mis pensamientos apenas logran entender lo que me sucede, pero lo malo es que no hay mucho que entender.
El sonido es inconfundible y mal que me pese, es real, y yo nada puedo hacer para evitarlo.
- Me alegra ver que sigues despierto. - Dijo entre risas mientras le acariciaba los cabellos con dulzura.
- Ahora intenta dejar de llorar y no te preocupes, cuidaré de ti con toda la delicadeza que me sea posible. - Dijo mientras le guiñaba un ojo y se reía.
- Será mejor que te siente. Seguro que eso hará que te termines de despejar. - Dijo entre risas mientras volvía a poner la silla en posición vertical, con lo que el final de la barra de acero se apoyaba firmemente en el suelo.
- Ahhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor, al notar que la barra de acero le empalaba con fuerza.
- Por favor. Por favor. Por favor. Por favor.. - Suplicó apenas en un susurro mientras se retorcía de dolor.
- Calma. No seas impaciente. Con lo que yo te cuido. - Dijo riéndose mientras hacía que la silla descendiese ligeramente para que se clavase aún mas la barra de acero.
Solo entonces se fijó en que la silla continuaba suspendida en el aire.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Chilló de dolor mientras veía horrorizado la barra de acero se incrustaba poco a poco en sus entrañas.
- Y ahora tranquilo. Ni lo vas a notar. - Dijo mientras manipulaba el tubo de su garganta y le hacía toser.
- Cof.. Cof.. Cof.. - Tosió asustado mientras forcejeaba con todas sus fuerzas para tomar aire.
- No exageres o te lo dejaré puesto. - Dijo mientras le miraba con seriedad y tiraba del tubo con cuidado.
El la miró con los ojos vidriosos y lloró casi sin aliento.
- Eso está mucho mejor. - Dijo mientras retiraba el tubo y le permitía respirar, ya casi al borde del desmayo.
El asintió preocupado mientras tomaba una gran bocanada de aire.
- Vamos.. Respira lentamente. No tienes de que preocuparte. Todo está bien.. - Dijo mientras le sonreía con dulzura.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor al borde del desmayo.
- Me encuentro muy mal, Jessi. - Dijo llorando mientras intentaba no chillar de dolor.
- ¿Podrías darme algo para calmar el dolor?. Por favor. Por favor. Dame lo que sea. Necesito algo que me permita tratar de aguantar un poco este dolor infernal o me volveré loco. ¿Harás eso por mi?. Por favor, Jessi. Por favor. - Suplicó sin dejar de sollozar.   
- Por favor. Por favor. No lo aguanto. Por favor, Jessi. - Suplicó entre lágrimas.
- Por favor. Por favor. Por favor. Dame ya lo que sea o mátame ya, por favor. Por favor. - Suplico entre lloros.
- Tranquilo. Vamos. Tan solo tienes que intentar relajarte un rato y te encontrarás mejor. Ya lo verás. - Dijo mientras le sonreía.
- No, Jessi. Se que por mucho que me relaje este maldito dolor no se irá. Y tu lo sabes. Es mas, cualquier persona que este viendo este streaming, a poco que tenga un poco de cabeza sabe que es imposible que me encuentre bien. - Dijo llorando.
- Dios mío, Jessi. Me estás empalando a sangre fría y aun tienes el valor de decirme que me relaje. Hazme un favor y mátame ya. O si ello te parece demasiado piadoso para mi. Por favor. Por favor, dame un poco de droga para que no sienta tanto este maldito dolor. Por favor, Jessi. Por favor. - Dijo entre lloros.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras notaba como poco a poco la pesada barra de acero le iba desgarrando sin piedad.
- Jessi, por favor. Por favor. Te lo suplico. Ayúdame, por favor. - Suplicó mientras no dejaba de sollozar.
- Claro que si. ¿Porqué no habría de ayudarte?. - Dijo entre risas mientras cogía una larga ahuja de hacer punto y se la introducía a través de la herida de su vientre.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras la miraba con ojos vidriosos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras perdía poco a poco el sentido.
Sabía que podías relajarte un poco. Y falta que te va a hacer, porqué creo que se me ha ido la mano en la dosis. 
La verdad es que me cabreó tanto tu insistencia en suplicarme una y mil veces que te diese de beber. 
Que al final cuando llegó el momento de darte de beber, no pude resistir la tentación de obligarte a beber hasta casi verte reventar..
Al final tendré que usar el taladro.. 
Con la cantidad de escayola que has bebido, y con lo concentrada que estaba no se yo si la barra de acero logrará atravesarla sin ayuda.
Por otra parte, hay que ayudar a la naturaleza. Y eso es justo lo que estoy haciendo por ti.
He inyectado en tu intestino tanta escayola que a la que me descuide podría haber creado un jarrón..
Tu vejiga lleva horas cuidadosamente obstruida.
¿Y que decir de tu estomago?. Lo poco que queda de el, está lleno a reventar.
Francamente será todo un misterio el hecho de saber a que se deberá tu muerte.
Ni siquiera te has dado cuenta, pero tienes los pulmones medio encharcados, el intestino obstruido, y el estomago paralizado desde hace horas..
Y luego está el pequeño detalle, apenas sin importancia, de que te estoy empalando con una barra de acero e inclusive he hecho una pequeña abertura en tu abdomen para ayudar a la barra a seguir su camino si se desvía..
Y ni siquiera me agradeces que me haya tomado tantas molestias contigo.
Te limitas a llorar, a suplicar y a gimotear. Como si eso fuese a hacer que me apiadase de ti.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras la miraba de nuevo con ojos vidriosos.
- Por favor. Por favor. Por favor. Por favor.. - Suplicó casi sin aliento.
- Me duele mucho, Jessi. Casi no puedo resistir este dolor atroz. Haz que pare, por favor. Haz algo, por favor. - Suplicó sin dejar de sollozar mientras perdía de nuevo el sentido.
Esto no puede ser. Te desmayas cada cinco minutos y apenas si respiras..
Necesitas que te ayude a resistir un rato mas, o que te haga despertar.
Jessica tiró de su cuerpo ligeramente hacia abajo para que se clavase un poco mas en la barra de acero.
- Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor, mientras la miraba horrorizado.
- Dios mío, Jessi. No me hagas esto. Por Dios. ¿Como puedes ser tan bestia?. - Inquirió aterrado.
- Para, por favor. Para. No me tortures mas. Por favor. Por favor. - Suplicó sin dejar de sollozar.
- Por favor. Por favor. No sigas. Por lo que mas quieras. Dejame descansar solo un momento. Por Dios, Jessi. - Suplicó entre quejidos.
- Por favor. Ten un poco de compasión. Te garantizo que me voy a morir. No se durante cuanto tiempo aguantaré. Pero no creo que dure ya demasiado. - Suplicó aterrado.
- Por favor. No me incrustes mas en la maldita barra con que me empalas. Por favor, Jessi. Solo con la fuerza de gravedad debería de ser suficiente. Descansa un rato. Por favor. - Suplicó sin dejar de sollozar.
- Ahhhhhhhhhhhhhhh. Ahhhhhhhhhhhhhhhh. - Aulló de dolor mientras la miraba de nuevo con ojos vidriosos.
No puedo consentir que te vayas de este mundo sin enterarte de nada. Lo siento por ti, pero debes de recuperar el sentido ya..